• El regreso ante Poncio Pilato

    La perícopa PER344 analiza el regreso de Jesús ante Poncio Pilato tras su comparecencia ante Herodes Antipas, episodio relatado únicamente por Lucas. Pilato, al no hallar ninguna falta punible con la muerte según el derecho romano, intenta resistir a la presión de los jefes religiosos judíos. El artículo propone una reconstrucción cronológica precisa de la mañana del viernes de la Pasión y plantea la cuestión lingüística de los intercambios entre Jesús y Pilato, probablemente mantenidos en griego.

    Juan 18.31 (Reina-Valera 1909) :
    Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:
    Seguir leyendo
  • La liberación de un preso

    Durante el juicio de Jesús ante Poncio Pilato, el gobernador romano intenta aprovechar la costumbre pascual de liberar a un preso para evitar condenar a Jesús. Propone a la multitud elegir entre Jesús y Barrabás, un criminal famoso, convencido de que el pueblo hará la elección correcta. La intervención de su esposa refuerza sus vacilaciones. Esta escena, atestiguada por los cuatro evangelios, ilustra la manipulación de las autoridades religiosas y prefigura teológicamente la sustitución redentora.

    Marcos 15.6-19 (Reina-Valera 1909) :
    Empero en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.Y había uno, que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían hecho muerte en una revuelta.Y viniendo la multitud, comenzó á pedir hiciese como siempre les había hecho.Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes.Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás.Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.Mas Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Y ellos daban más voces: Crucifícale.Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, al Pretorio; y convocan toda la cohorte.Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en él, y le adoraban hincadas las rodillas.
    Seguir leyendo
  • El ensañamiento del Sanedrín, condena oficial

    PER346 analiza la condena oficial de Jesús por Poncio Pilato bajo la presión encarnizada del Sanedrín. En Jerusalén, el viernes por la mañana, la multitud, manipulada por los jefes religiosos, reclama la crucifixión. Pilato, atrapado políticamente, cede a pesar de la ausencia de un motivo válido. El estudio aborda las irregularidades del juicio y la cuestión cronológica de la «hora sexta» en Juan 19.14, a través de un enfoque sinóptico de los cuatro evangelios.

    Juan 19.14 (Reina-Valera 1909) :
    Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.
    Seguir leyendo
  • Los diversos malos tratos y la flagelación

    PER347 analiza la flagelación y los ultrajes infligidos a Jesús en el pretorio de Poncio Pilato, el viernes por la mañana de la Pasión. Práctica romana normalizada que precedía a la crucifixión, este suplicio va acompañado de las burlas de los soldados (corona de espinas, manto de púrpura). El artículo compara los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan con un enfoque sinóptico, subrayando la violencia institucional romana y la dignidad conservada por Jesús a pesar de los ultrajes.

    San Lucas 23.13-25 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados, y el pueblo,Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis.Y ni aun Herodes; porque os remití á él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho.Le soltaré, pues, castigado.Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:(El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
    Seguir leyendo
  • Los esfuerzos de Pilato por salvar a Jesús

    La perícopa PER348 analiza los intentos repetidos de Poncio Pilato por salvar a Jesús durante el juicio ante el pretorio en Jerusalén, un viernes por la mañana. Basada principalmente en Juan 19.4-15, recorre las presiones políticas y religiosas que llevan a Pilato a condenar a Jesús a pesar de su convicción de que era inocente. Este pasaje revela la tensión entre la justicia, el poder político y la autoridad religiosa durante la Pasión de Cristo.

    San Mateo 27.15-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.Y juntos ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás, ó á Jesús que se dice el Cristo?Porque sabía que por envidia le habían entregado.Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: veréislo vosotros.Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla;Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana;Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.
    Seguir leyendo